1. Referencias en la normativa

La principal norma que regula la seguridad y salud en España es la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de Riesgos Laborales (LPRL). En ella, la formación se considera un derecho básico recogido en el capítulo III de la Ley, que regula los derechos y obligaciones esenciales:

“Los derechos de información, consulta y participación, formación en materia preventiva, paralización de la actividad en caso de riesgo grave e inminente y vigilancia de su estado de salud, en los términos previstos en la presente Ley, forman parte del derecho de los trabajadores a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo”.

 

Artículo 14 de la LPRL.

Queda patente que los trabajadores deben recibir formación en materia de prevención de riesgos.

Además, se indica expresamente cómo debe tomarse en consideración la capacitación y la información aportada a los trabajadores antes de asignarles unas determinadas tareas, especialmente en el caso en el que el trabajador deba acceder a una zona con presencia de riesgos graves.

“2. El empresario tomará en consideración las capacidades profesionales de los trabajadores en materia de seguridad y de salud en el momento de encomendarles las tareas”.

“3. El empresario adoptará las medidas necesarias a fin de garantizar que sólo los trabajadores que hayan recibido información suficiente y adecuada puedan acceder a las zonas de riesgo grave y específico”.

 

Artículo 15 de la LPRL.

 

En materia de formación, dentro de la Ley 31/1995, es el artículo 19 el de mayor importancia.

“1. En cumplimiento del deber de protección, el empresario deberá garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica, suficiente y adecuada, en materia preventiva, tanto en el momento de su contratación, cualquiera que sea la modalidad o duración de ésta, como cuando se produzcan cambios en las funciones que desempeñe o se introduzcan nuevas tecnologías o cambios en los equipos de trabajo.

 

La formación deberá estar centrada específicamente en el puesto de trabajo o función de cada trabajador, adaptarse a la evolución de los riesgos y a la aparición de otros nuevos y repetirse periódicamente, si fuera necesario.

 

2. La formación a que se refiere el apartado anterior deberá impartirse, siempre que sea posible, dentro de la jornada de trabajo o, en su defecto, en otras horas pero con el descuento en aquélla del tiempo invertido en la misma. La formación se podrá impartir por la empresa mediante medios propios o concertándola con servicios ajenos, y su coste no recaerá en ningún caso sobre los trabajadores”.

 

Artículo 19 de la LPRL.

Imagen de alumnos de la Fundación Laboral de la Construcción (FLC)

 

A modo de resumen, se puede esquematizar la información derivada de este artículo:

Quién:

  • La norma atribuye al empresario el deber de gestionar esa formación.

Qué: formación que sea:

  • Teórica, para la adquisición de conocimientos.
  • Práctica, para poder aplicar esos conocimientos.
  • Adecuada, es decir, adaptada al trabajador y específica del puesto de trabajo y de las tareas a realizar.
  • Suficiente, para el puesto de trabajo u oficio a desempeñar.
  • Exclusiva de prevención, que no contenga contenidos ajenos incluidos en el tiempo establecido para esta área.

Cuándo:

  • En el momento de la contratación, independientemente del tipo de contrato o de su duración.
  • Cuando se produzcan cambios funcionales, tecnológicos, organizativos, etc. Como esto varía con el tiempo, debe convertirse en una formación periódica en el ejercicio de la actividad.
  • Dentro de la jornada laboral (preferentemente).

Cómo:

  • Con medios propios de la empresa, según la modalidad preventiva escogida, y contando con que los formadores cuentan con la capacitación necesaria:
    • Técnico de nivel intermedio en prevención, para formación básica en la materia.
    • Técnico de nivel superior en prevención, para formación específica, conforme el contenido corresponda a una de las especialidades preventivas reconocidas.
  • Contratándola a servicios de prevención ajenos (SPA) debidamente acreditados, y siendo impartida por un formador perteneciente a dicha organización.

Cuánto:

  • El coste debe asumirlo el empresario.

Por qué:

Para dar cumplimiento legal a las obligaciones y compromisos de la empresa. Si bien la Ley de Prevención de Riesgos Laborales no establece la exigencia expresa de emitir un certificado de la formación que se ha impartido, se ha convertido en algo imprescindible para poder corroborar, que la formación se ha impartido y reúne las características indicadas anteriormente. De hecho, en la práctica, la autoridad laboral, la inspección de trabajo y las propias empresas, dentro de sus acciones en materia de coordinación de actividades empresariales (CAE), suele atender al certificado de la formación como medio de comprobación de la formación.

Otro aspecto a considerar es la conveniencia o no de que toda la información sea impartida por un técnico de prevención de la propia estructura de la empresa o de un servicio de prevención ajeno. Si bien esto es lo adecuado, tanto en la construcción como en otros sectores, es necesario muchas veces impartir una formación especializada que, por razones técnicas perfectamente lógicas, pueden no estar al alcance de esos técnicos de prevención.

En un campo tan amplio como el de la seguridad y salud es imposible conocer en profundidad todas las materias, por lo que podría ser necesario contar con los servicios de entidades especializadas para abordar la formación en, como por ejemplo, las siguientes áreas, sin el propósito de ser exhaustivos:

  • Espacios confinados.
  • Trabajos en altura.
  • Seguridad vial laboral.

En ese caso sería conveniente que esa necesidad formativa especializada fuese identificada en el plan de prevención de riesgos laborales, la evaluación de riesgos y la planificación de la actividad preventiva.

Dentro del sector de la construcción, la formación de convenio que se imparte viene avalada por una definición de los contenidos y de su duración, así como por la homologación de las entidades formativas que la imparten.

 

Otra formación

Se puede mencionar aparte de la formación formal establecida por la legislación relativa a seguridad y salud, otro tipo de intervenciones que puedan llevarse a cabo. Por ejemplo, en ocasiones se observa que ciertos requisitos sobre seguridad y salud de las empresas superan con creces los normativos, estableciendo formaciones propias del sector que sirven para consolidar y reforzar conocimientos exigibles.

Imagen de la Política del Sistema Integrado de Gestión (SIG) de la Fundación Laboral de la Construcción (FLC)

Foto de la Política del Sistema Integrado de Gestión (SIG) de la Fundación Laboral de la Construcción (FLC)

Por ejemplo, algunas empresas optan por incorporar sistemas de gestión o certificar productos o procesos por entidades de prestigio. Esas normas aluden al papel de la formación, pero con un enfoque generalmente más ambicioso y global, pues no en vano suelen ser estándares internacionales.  Es el caso de la certificación de normas como las siguientes:

  • OSHAS 18001: 2007 de Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo.
  • ISO 45001 de Sistema de Gestión de Seguridad y salud en el Trabajo.
  • ISO 39001 de Sistemas de Gestión de la Seguridad Vial.

Del mismo modo, muchas organizaciones, en su afán por mejorar la seguridad y salud en el trabajo, establecen programas formativos periódicos compatibles con las exigencias formales, pero encaminados a sensibilizar y promover las buenas prácticas preventivas, la salud en el trabajo, e incluso fuera de él, dentro de conceptos actuales como “Responsabilidad Social Corporativa, RSC”, o “Empresa Saludable”, o “Empresa Familiarmente Responsable, EFR”.

Algunas entidades, en su política de Prevención de Riesgos Laborales establecen un sistema de formación continua que contempla informar e involucrar de manera activa a sus trabajadores respecto a su papel en la prevención de riesgos laborales.

Se da la circunstancia de que algunas organizaciones aprovechan las oportunidades que se presentan para mejorar algunos aspectos organizativos y formativos. Por ejemplo, aprovechando la constitución de un Servicio de Prevención Propio (SPP), se podría plantear la introducción de algunos cambios, como la:

  • Constitución de brigadas de seguridad con trabajadores propios destinados a supervisar las obras activas con un enfoque basado en la seguridad y la salud, a modo de soporte de los mandos intermedios.
  • Mejora de la comunicación sobre seguridad y salud entre departamentos y elaboración de un programa formativo:
    • Cumplimiento requisitos formativos convencionales al inicio del contrato.
    • Formación periódica a pie de obra en horario laboral.

A este respecto, es interesante tomar en consideración la siguiente descripción:

“Lo característico de esta formación a pie de obra es que los contenidos se adaptan a las necesidades identificadas en cada momento y tienen un carácter eminentemente práctico, de tal modo que se vincula el ejercicio profesional al desempeño seguro del mismo. Una identificación basada en la investigación de los accidentes de trabajo y de los incidentes y su diversa manifestación según la categoría o el tipo de obra.

Esta formación se complementa con la vigilancia de las brigadas, con el modo de transmisión de las órdenes de trabajo por parte de los encargados que atienden al modo de desempeño seguro, y con recursos documentales (carteles, folletos) que insisten en la seguridad, pero atendiendo a la diversidad de puestos de trabajo existentes en la obra”.

Evaluación de la formación realizada en materia de seguridad y salud laboral en el sector de la construcción (2006)

Fundación Laboral de la Construcción

En esa misma línea, se plantea, desde el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) una figura denominada “monitor de formación”, como elemento integrante de un procedimiento de control de la información y formación preventiva dentro del sistema de gestión preventiva de la organización.

Referencia: NTP 559: Sistema de gestión preventiva: procedimiento de control de la información y formación preventiva.

El monitor de formación es un empleado muy cualificado que, gracias a esa cualificación ayuda en la formación de otros trabajadores nuevos, cuando así se le indique. Actúa ejerciendo un cierto papel de mentor o de guía para que el empleado logre un óptimo desempeño en la empresa. En principio no posee una función de mando.

Figuras parecidas a ésta han sido comunes en países como Japón, donde los trabajadores más experimentados tenían asignada la función de transmitir sus conocimientos a otros en un esfuerzo por lograr una óptima gestión del talento y el conocimiento en las organizaciones.

También ejercen un rol parecido los denominados “safety managers”, o “safety mentors”, muchas veces orientados principalmente a los trabajadores jóvenes. Estas figuras son más propias de la cultura de seguridad anglosajona y suelen estar presentes en áreas con riesgos graves para la seguridad.

Imagen de una formación práctica de la Fundación Laboral de la Construcción (FLC)

El recurso preventivo

La figura del recurso preventivo tiene la función de vigilar el cumplimiento de las actividades preventivas de acuerdo con los riesgos que se hayan identificado y plasmado en el plan de seguridad y salud y se considere que puedan agravarse o procedan de actividades consideradas peligrosas. El empleo de recursos preventivos es una medida preventiva complementaria para:

  • Comprobar la eficacia de las actividades preventivas previstas en la planificación.
  • Adecuar las actividades previstas a los riesgos que puedan presentarse.
  • Realizar las indicaciones oportunas para realizar de forma segura las actividades previstas.
  • Informar al empresario de las deficiencias que pudiera encontrar para que adopte medidas.

 

El recurso preventivo, dadas sus funciones, experiencia y formación (al menos como nivel básico en prevención de riesgos laborales) puede convertirse en un referente para el resto de los trabajadores, pudiendo influir en la introducción de las mejores prácticas en seguridad y salud.